«Sé que soy yo, pero me siento extraño dentro de mi propio cuerpo.»
«Todo parece real, pero al mismo tiempo siento como si estuviera dentro de una película.»
«Miro alrededor y reconozco dónde estoy, pero el mundo parece diferente.»
Estas sensaciones pueden resultar muy difíciles de explicar. Además, cuando aparecen por primera vez pueden generar mucho miedo.
La despersonalización y desrealización son experiencias relacionadas con una sensación de desconexión o extrañeza respecto a uno mismo o al entorno.
Aunque pueden aparecer juntas, no significan exactamente lo mismo.
En la despersonalización, la sensación de extrañeza se relaciona principalmente con uno mismo.
En la desrealización, afecta principalmente a la percepción subjetiva del entorno.
Comprender qué está ocurriendo puede ayudar a reducir parte del miedo que generan estas experiencias.
¿Qué es la despersonalización?
La despersonalización puede describirse como una experiencia de desconexión o extrañeza respecto a uno mismo.
La persona puede sentir que sus pensamientos, emociones, cuerpo o acciones resultan diferentes o distantes.
Algunas personas lo explican así:
«Es como si me observara desde fuera.»
«Siento que mi cuerpo no termina de ser mío.»
«Hablo, pero parece que la voz no fuera mía.»
«Sé quién soy, pero no termino de sentirme yo.»
La forma concreta de experimentarlo puede variar mucho entre personas.
Por eso, no existe una única sensación que defina todas las experiencias de despersonalización.
¿Qué es la desrealización?
La desrealización se relaciona principalmente con la percepción subjetiva del entorno.
La persona reconoce dónde está.
Sin embargo, aquello que la rodea puede sentirse extraño.
Distante.
Artificial.
Como si existiera una separación entre ella y el mundo.
Algunas personas utilizan expresiones como:
«Parece que estoy dentro de una película.»
«Todo parece lejano.»
«Es como si hubiera un cristal entre el mundo y yo.»
«Reconozco este lugar, pero se siente extraño.»
La experiencia puede resultar muy inquietante, especialmente cuando no sabemos qué está ocurriendo.
Diferencia entre despersonalización y desrealización
La diferencia principal está en dónde aparece la sensación de extrañeza.
En la despersonalización, afecta principalmente a nuestra experiencia de nosotros mismos.
En la desrealización, afecta principalmente a nuestra experiencia del entorno.
Podemos resumirlo de esta manera:
Despersonalización → “Yo me siento extraño.”
Desrealización → “El mundo se siente extraño.”
Sin embargo, ambas experiencias pueden aparecer al mismo tiempo.
Por eso, algunas personas tienen dificultades para diferenciarlas.
¿Cómo puede sentirse la despersonalización?
La despersonalización no se experimenta igual en todas las personas.
Pueden aparecer sensaciones como:
- Sentirse desconectado del propio cuerpo.
- Percibir las propias emociones como lejanas.
- Sentir que actuamos automáticamente.
- Tener la sensación de observarnos desde cierta distancia.
- Sentir extrañeza al mirarnos.
- Percibir nuestra voz de una manera diferente.
- Sentir que no terminamos de conectar con nosotros mismos.
Estas sensaciones pueden resultar difíciles de describir.
Además, intentar analizarlas constantemente puede aumentar nuestra preocupación.
¿Cómo puede sentirse la desrealización?
En la desrealización, es el entorno el que puede adquirir una cualidad extraña.
Por ejemplo:
- Los lugares parecen diferentes.
- El entorno se percibe distante.
- Las personas pueden parecer extrañas o lejanas.
- Podemos sentir que existe una barrera entre nosotros y lo que nos rodea.
- Los espacios pueden sentirse poco familiares.
- La realidad puede parecer artificial o similar a un sueño.
Esto no significa necesariamente que la persona crea realmente que el mundo ha dejado de existir.
Existe una diferencia importante entre sentir que algo parece irreal y creer que realmente no es real.
“Siento que todo es irreal”
Esta sensación puede producir mucho miedo.
La persona mira alrededor y piensa:
«¿Qué me está pasando?»
Entonces puede empezar a comprobar continuamente cómo percibe el entorno.
Mira sus manos.
Observa los objetos.
Se mira al espejo.
Intenta comprobar si vuelve a sentirse normal.
Sin embargo, esta vigilancia puede aumentar todavía más la atención sobre las sensaciones.
Y cuanto más las observamos, más presentes pueden parecer.
“Me miro al espejo y me siento extraño”
El espejo puede convertirse en un desencadenante de preocupación para algunas personas.
Reconocemos nuestra cara.
Sabemos quién aparece delante.
Sin embargo, sentimos extrañeza.
Entonces podemos empezar a comprobar.
Nos miramos otra vez.
Analizamos nuestra cara.
Buscamos sentirnos exactamente como antes.
El problema es que esta comprobación puede aumentar nuestra atención hacia cualquier pequeña sensación de extrañeza.
Por eso, intentar confirmar constantemente que “todo vuelve a sentirse normal” puede terminar manteniendo parte de la preocupación.
Despersonalización, desrealización y disociación
La despersonalización y desrealización se consideran experiencias de naturaleza disociativa.
Sin embargo, la disociación es un concepto más amplio.
Puede incluir diferentes alteraciones relacionadas con la experiencia de uno mismo, la memoria, la conciencia o la percepción.
Por eso, no debemos utilizar ambos conceptos como si fueran exactamente equivalentes.
Si quieres comprender primero el concepto general, puedes leer:
Disociación: qué es, síntomas y por qué puede aparecer.
¿Por qué aparecen la despersonalización y desrealización?
No existe una única explicación válida para todas las personas.
Estas experiencias pueden aparecer en diferentes contextos.
Por eso, debemos evitar pensar automáticamente:
«Si siento esto, significa que tengo un trauma.»
O:
«Si siento esto, tengo un trastorno disociativo.»
Necesitamos comprender cuándo aparece la experiencia, cuánto dura, qué ocurre antes y qué otros síntomas existen.
En algunos casos puede aparecer en contextos de ansiedad intensa o estrés.
También puede relacionarse con determinadas experiencias traumáticas u otros problemas psicológicos.
Por tanto, una evaluación individual resulta fundamental cuando los síntomas son persistentes o generan un malestar importante.
Despersonalización y ansiedad
La ansiedad puede tener una relación importante con estas experiencias en algunas personas.
Imagina que aparece una sensación de extrañeza.
Inmediatamente pensamos:
«Esto no es normal.»
Entonces sentimos miedo.
Empezamos a observarnos.
«¿Sigo sintiéndome raro?»
La ansiedad aumenta.
Y, al aumentar nuestra atención sobre la sensación, también podemos percibirla con mayor intensidad.
Así puede aparecer un círculo:
sensación extraña → miedo → vigilancia → más ansiedad → mayor sensación de extrañeza.
Comprender este círculo puede ser importante.
¿Puede aparecer durante un ataque de pánico?
Algunas personas pueden experimentar sensaciones de despersonalización o desrealización durante episodios de ansiedad intensa o pánico.
Esto puede aumentar todavía más el miedo.
Además de las sensaciones físicas de ansiedad, aparece la percepción de que uno mismo o el entorno resultan extraños.
Entonces puede surgir un pensamiento:
«Estoy perdiendo el control.»
Ese pensamiento aumenta la ansiedad.
Por eso, comprender qué está ocurriendo puede reducir parte de la interpretación catastrófica de la experiencia.
¿Significa que estoy perdiendo la cabeza?
Este es uno de los mayores miedos.
La experiencia puede ser tan extraña que la persona empieza a preguntarse si está perdiendo el contacto con la realidad.
Sin embargo, en las experiencias típicas de despersonalización y desrealización, la persona suele conservar conciencia de que se trata de una sensación subjetiva de extrañeza.
Por ejemplo:
«Todo parece irreal, pero sé que es real.»
Esta diferencia es importante.
Aun así, si existen alteraciones importantes en la percepción, el pensamiento, la conciencia o el comportamiento, es recomendable realizar una valoración profesional.
¿Despersonalización significa psicosis?
No son lo mismo.
En la despersonalización o desrealización, la persona puede reconocer que la experiencia de extrañeza es una sensación.
Puede decir:
«Sé que el mundo es real, pero no consigo sentirlo como antes.»
En otros problemas pueden existir alteraciones diferentes de la percepción o del juicio de realidad.
Por eso, aunque algunas sensaciones puedan resultar difíciles de explicar, debemos evitar hacer diagnósticos basándonos únicamente en una descripción aislada.
Una evaluación profesional permite establecer mejor qué está ocurriendo.
Despersonalización y trauma
En algunas personas, las experiencias de despersonalización o desrealización pueden relacionarse con situaciones traumáticas.
Ante determinados niveles de estrés o amenaza, pueden aparecer respuestas de desconexión.
Sin embargo:
tener despersonalización o desrealización no demuestra que exista un trauma.
Del mismo modo, haber vivido experiencias traumáticas no significa necesariamente presentar estos síntomas.
Puedes conocer mejor esta relación en:
¿Qué es un trauma psicológico y cómo puede seguir afectándote?
Despersonalización y trauma complejo
Algunas personas con historias de experiencias difíciles repetidas describen estados de desconexión.
En determinados momentos pueden sentirse alejadas de sus emociones.
De sí mismas.
O del entorno.
Sin embargo, necesitamos entender estas experiencias dentro del conjunto de la persona.
No podemos concluir que existe un trauma complejo únicamente porque aparezca desrealización o despersonalización.
Puedes ampliar información en:
Trauma complejo: qué es y cómo puede manifestarse.
¿Qué relación tienen con el estrés postraumático?
Algunas experiencias disociativas pueden aparecer en personas con trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Sin embargo, no todas las personas con TEPT presentan despersonalización o desrealización.
Y estas experiencias pueden aparecer también fuera del TEPT.
Por tanto:
TEPT, disociación y despersonalización/desrealización son conceptos relacionados en algunos casos, pero no equivalentes.
Puedes ampliar información en:
Trastorno de estrés postraumático (TEPT): síntomas y cómo puede afectar a tu vida.
¿Qué relación tienen con la ventana de tolerancia?
En situaciones de elevada desregulación pueden aparecer diferentes respuestas.
Algunas personas se activan mucho.
Otras se bloquean.
También pueden aparecer determinadas experiencias de desconexión.
El modelo de la ventana de tolerancia puede ayudarnos a comprender algunos cambios en nuestra activación.
Sin embargo, no explica por sí solo todas las experiencias disociativas.
Puedes leer:
Ventana de tolerancia: qué ocurre cuando nos desregulamos.
¿Por qué cuanto más lo compruebo más lo noto?
Cuando una sensación nos asusta, nuestra atención se dirige hacia ella.
Esto es comprensible.
Queremos asegurarnos de que estamos bien.
Entonces comprobamos:
«¿Sigo sintiéndome extraño?»
Nos miramos las manos.
Observamos nuestra cara.
Analizamos el entorno.
Intentamos medir cuánto de real parece todo.
El problema es que estamos enseñando a nuestro cerebro que esa sensación necesita vigilancia constante.
Así podemos terminar aumentando su importancia.
Por eso, reducir progresivamente determinadas comprobaciones puede formar parte del proceso terapéutico en algunos casos.
¿Intentar distraerme es suficiente?
La distracción puede ayudarnos temporalmente.
Sin embargo, si nuestro único objetivo es escapar constantemente de cualquier sensación extraña, podemos desarrollar miedo a volver a experimentarla.
Entonces aparece otra preocupación:
«¿Y si vuelve?»
Podemos empezar a evitar lugares o actividades.
El objetivo no siempre consiste en conseguir que la sensación desaparezca inmediatamente.
A veces necesitamos aprender a experimentarla con menos miedo mientras recuperamos nuestra conexión con el presente.
¿Qué puedo hacer cuando aparece desrealización?
No existe una estrategia universal.
Sin embargo, algunas personas encuentran útil orientarse hacia el presente.
Podemos observar conscientemente dónde estamos.
Sentir nuestros pies apoyados en el suelo.
Identificar objetos a nuestro alrededor.
Escuchar sonidos reales del entorno.
Mover nuestro cuerpo.
Hablar con otra persona.
Continuar con una actividad sencilla.
La idea no consiste en comprobar desesperadamente si ya nos sentimos normales.
Buscamos recuperar progresivamente nuestra conexión con aquello que está ocurriendo.
¿Qué puedo hacer cuando aparece despersonalización?
También podemos intentar conectar con experiencias concretas del presente.
Por ejemplo, notar el contacto del cuerpo con una silla.
Mover las manos.
Caminar.
Observar lo que estamos haciendo.
Nombrar aquello que ocurre:
«Estoy experimentando una sensación de extrañeza.»
Esto puede ser diferente a pensar:
«Algo terrible me está ocurriendo.»
La forma en la que interpretamos la experiencia puede modificar el miedo que sentimos ante ella.
¿Cuánto pueden durar estas sensaciones?
La duración puede variar mucho.
Algunas experiencias son breves.
Otras pueden repetirse.
También existen personas que experimentan síntomas persistentes.
Por eso, no resulta útil establecer una duración universal a partir de la cual podamos determinar qué está ocurriendo.
Necesitamos valorar frecuencia, intensidad, contexto e interferencia en la vida cotidiana.
¿Cuándo debería pedir ayuda?
Puede resultar recomendable consultar cuando la despersonalización o desrealización:
- Aparece con frecuencia.
- Persiste durante mucho tiempo.
- Genera miedo intenso.
- Interfiere en el trabajo o los estudios.
- Afecta a tus relaciones.
- Hace que evites lugares o actividades.
- Provoca comprobaciones constantes.
- Aparece junto a otros síntomas psicológicos importantes.
- Está afectando significativamente a tu calidad de vida.
No necesitas esperar a que las sensaciones sean insoportables para pedir ayuda.
¿Cómo se trabajan la despersonalización y desrealización en terapia?
Primero necesitamos comprender qué está ocurriendo.
¿Cuándo aparecen?
¿Qué estaba sucediendo antes?
¿Qué sientes en ese momento?
¿Qué interpretación haces?
¿Qué haces para intentar que desaparezcan?
¿Existe ansiedad?
¿Hay evitación?
¿Hay otros síntomas?
Desde una Psicoterapia Integrativa, podemos trabajar juntos diferentes aspectos según el caso.
Por ejemplo:
- Comprender las sensaciones.
- Reducir el miedo asociado a ellas.
- Identificar posibles desencadenantes.
- Trabajar la ansiedad.
- Reducir determinadas comprobaciones.
- Desarrollar recursos de regulación emocional.
- Practicar orientación hacia el presente.
- Trabajar evitaciones.
- Explorar experiencias anteriores cuando sea necesario.
El tratamiento no consiste únicamente en intentar obligarnos a sentirnos normales.
Necesitamos comprender qué mantiene el problema.
¿Tengo que trabajar necesariamente un trauma?
No.
Que una persona experimente despersonalización o desrealización no significa que necesitemos buscar un trauma que explique los síntomas.
Si existen experiencias traumáticas relevantes, podremos trabajar con ellas cuando resulte adecuado.
Pero si no las hay, no necesitamos inventar una explicación traumática.
La terapia debe partir de aquello que realmente está ocurriendo.
No de una teoría impuesta previamente.
¿Se pueden superar estas sensaciones?
Estas experiencias pueden reducirse de forma importante en muchas personas cuando se comprende y aborda aquello que las está manteniendo.
El proceso dependerá de cada caso.
A veces una parte fundamental consiste en reducir el miedo hacia las propias sensaciones.
En otros casos necesitamos trabajar ansiedad, estrés, evitación, regulación emocional u otros problemas relacionados.
El objetivo no es pasar el día comprobando:
«¿Ya me siento normal?»
Buscamos que estas sensaciones dejen progresivamente de ocupar el centro de nuestra vida.
Psicólogo para despersonalización y desrealización en Vitoria
Si sientes que tú mismo o el mundo parecen extraños, podemos empezar por comprender exactamente qué estás experimentando.
No necesitamos asumir desde el principio que existe un trauma.
Tampoco que tengas un trastorno disociativo.
Podemos explorar juntos:
qué ocurre,
cuándo aparece,
qué lo activa,
qué miedo genera,
qué haces cuando aparece,
y cómo está afectando a tu vida.
Si estas experiencias están relacionadas con dificultades traumáticas, puedes conocer también mi forma de trabajar en:
Psicólogo para trauma en Vitoria.
Sentir el mundo extraño no significa haber perdido el mundo
La despersonalización y la desrealización pueden ser experiencias profundamente desconcertantes.
Precisamente por eso podemos empezar a vigilarlas.
Analizarlas.
Comprobarlas.
Intentar conseguir que desaparezcan inmediatamente.
Sin embargo, muchas veces necesitamos algo diferente.
Comprender qué ocurre.
Reducir el miedo.
Volver nuestra atención hacia el presente.
Y dejar progresivamente de organizar nuestra vida alrededor de esas sensaciones.
Sentir que algo parece extraño no significa necesariamente que algo terrible esté ocurriendo.
Si estas experiencias están interfiriendo en tu vida, podemos trabajarlo juntos en consulta en Vitoria-Gasteiz.
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