Adicciones en Vitoria: recupera la libertad cuando sientes que has perdido el control

Quizá empezó como algo puntual: unas copas para desconectar, un porro para poder dormir, una raya para aguantar la noche o una apuesta para recuperar lo perdido. O el móvil, la comida, la pornografía o las compras. Funciona un momento, pero después llegan la culpa y la sensación de que ya no decides tú.

Trabajo con adicciones al alcohol, al cannabis, a la cocaína y a otras sustancias, con la adicción al juego y a las apuestas, y con conductas compulsivas. Sin juicio, entendiendo qué lugar ocupan en tu vida y qué las mantiene.

ALCOHOL, DROGAS, JUEGO Y CONDUCTAS COMPULSIVAS EN VITORIA-GASTEIZ Y ONLINE

Tal vez no sepas ponerle nombre…

pero sabes que algo no encaja

No es solo falta de voluntad

Una adicción rara vez tiene una sola causa. Influyen el efecto que la sustancia o la conducta tiene en el sistema de recompensa, los hábitos que se van automatizando, el entorno y las relaciones, y también lo que ocurre por dentro: estrés, emociones difíciles o momentos de vacío. Por eso prometerse que se va a dejar casi nunca es suficiente.

Alcohol

Beber para relajarte, para dormir o para estar con otros, y notar que cada vez cuesta más parar o pasar unos días sin hacerlo.

Cannabis

Fumar a diario para desconectar o dormir, y sentir que sin ello cuesta concentrarse, descansar o estar tranquilo.

Cocaína y otras drogas

Consumos que empezaron en contextos sociales y ahora se repiten, con bajones, gastos o problemas que intentas ocultar.

Juego y apuestas

Apuestas deportivas, casino online o máquinas: jugar para recuperar lo perdido, esconderlo y sentir que no puedes parar.

Móvil, redes y pornografía

Una búsqueda constante de estímulo para no sentir aburrimiento, ansiedad o soledad, seguida de culpa o desconexión.

Comida, compras o trabajo

Conductas que alivian el malestar en el momento y después generan culpa, deudas o agotamiento.

El problema no es solo la conducta.

Es la dependencia que se crea con ella.

No vamos a trabajar desde la prohibición ni desde el juicio moral.
Trabajamos juntos desde la comprensión.

¿Cómo trabajo las adicciones?

Exploramos:

  • Qué papel cumple el consumo, el juego o la conducta en tu día a día.
  • Qué situaciones, personas o emociones lo desencadenan.
  • Qué hábitos y automatismos lo mantienen, aunque ya no quieras.
  • Qué te mueve a cambiar y qué te frena.

Porque mientras no se comprenda su función, la conducta tiende a reaparecer.

El objetivo no es solo reducir el comportamiento.
Es recuperar libertad frente a él.

Si el consumo es intenso o notas síntomas físicos al intentar dejarlo, puede ser necesario coordinarnos con tu médico o con un recurso especializado. Lo valoramos juntos desde la primera sesión.

¿Qué puedes conseguir?

A lo largo del proceso podrás:

Reducir o dejar el consumo o el juego, según el objetivo que acordemos juntos.

Identificar los desencadenantes emocionales de la conducta.

Romper el ciclo culpa–promesa–recaída.

Prevenir recaídas y saber qué hacer si ocurren.

Recuperar coherencia entre tus valores y tus actos.

Volver a sentir que decides tú, y no la compulsión.

La conducta deja de dominarte y empiezas a entender qué lugar ocupaba en tu vida.

Cuando seguir prometiéndote que lo dejarás
ya no es suficiente.

¿Es este el momento adecuado para empezar?

Puede que lleves tiempo intentando controlarlo por tu cuenta. Puede que sientas vergüenza al hablar de ello. Puede que pienses que “no es para tanto”.

No necesitas tenerlo todo claro para empezar.

La primera sesión sirve para explorar qué está ocurriendo y cómo abordarlo con rigor y sin juicio.

Si sientes que una conducta está ocupando más espacio del que debería en tu vida, este puede ser el momento de recuperar libertad.

Lacalle Psicología

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