Vivir una experiencia traumática puede cambiar durante un tiempo nuestra manera de sentirnos.
Podemos tener miedo, recordar continuamente lo ocurrido o evitar determinadas situaciones. También podemos sentirnos más vulnerables o permanecer especialmente atentos a cualquier posible peligro.
En muchas personas, estas reacciones disminuyen progresivamente.
Sin embargo, en algunos casos los síntomas persisten y afectan de forma importante a la vida cotidiana. Entonces puede ser necesario valorar la presencia de un trastorno de estrés postraumático (TEPT).
El estrés postraumático no significa simplemente haber vivido algo difícil.
Comprender qué es, cómo puede manifestarse y cuándo resulta recomendable pedir ayuda puede ser un primer paso para entender lo que está ocurriendo.
¿Qué es el trastorno de estrés postraumático?
El trastorno de estrés postraumático, también conocido por sus siglas TEPT, es un trastorno relacionado con la exposición a determinados acontecimientos traumáticos.
Después de una experiencia muy difícil es normal que aparezcan reacciones emocionales.
Podemos sentir miedo.
Quizá dormimos peor.
Pensamos mucho en lo ocurrido.
O evitamos algunas situaciones durante un tiempo.
Estas respuestas no significan automáticamente que exista un TEPT.
En el estrés postraumático, los síntomas persisten y generan un malestar significativo o interfieren de manera importante en diferentes áreas de la vida.
Por eso, el diagnóstico requiere una valoración profesional.
Vivir un trauma no significa tener TEPT
Esta diferencia es fundamental.
Una persona puede atravesar una experiencia traumática y no desarrollar un trastorno de estrés postraumático.
Además, podemos experimentar dificultades relacionadas con nuestro pasado sin cumplir los criterios de este trastorno.
Por tanto:
trauma y TEPT no son sinónimos.
Si quieres comprender mejor esta diferencia, puedes leer primero mi artículo ¿Qué es un trauma psicológico y cómo puede seguir afectándote?
¿Qué situaciones pueden relacionarse con el estrés postraumático?
El TEPT puede aparecer después de la exposición a acontecimientos traumáticos.
Por ejemplo, puede relacionarse con situaciones como:
- Violencia.
- Agresiones.
- Accidentes graves.
- Catástrofes.
- Determinadas experiencias de abuso.
- Situaciones relacionadas con muerte o amenaza grave.
- Otros acontecimientos traumáticos.
Sin embargo, vivir una de estas experiencias no significa necesariamente desarrollar el trastorno.
Cada persona responde de una manera diferente.
Además, influyen numerosos factores personales, sociales y relacionados con la propia experiencia.
¿Cuáles son los síntomas del TEPT?
El estrés postraumático puede manifestarse de distintas maneras.
No todas las personas presentan exactamente los mismos síntomas.
Además, algunos síntomas también aparecen en otros problemas psicológicos. Por eso, una lista de internet nunca debería sustituir una evaluación profesional.
A grandes rasgos, podemos encontrar dificultades relacionadas con:
- Recuerdos o experiencias intrusivas.
- Evitación.
- Cambios en pensamientos y emociones.
- Estado de alerta o reactividad.
Veamos cada grupo con mayor detalle.
Recuerdos intrusivos y estrés postraumático
Una de las características que pueden aparecer en el TEPT es la reexperimentación de aspectos relacionados con lo ocurrido.
La persona puede tener recuerdos que aparecen de forma involuntaria.
También pueden existir pesadillas relacionadas con la experiencia.
En algunos casos aparecen reacciones muy intensas ante determinados recordatorios.
La persona no está intentando pensar voluntariamente en aquello.
El recuerdo simplemente aparece.
Esto puede generar una sensación de pérdida de control.
Además, algunos estímulos aparentemente cotidianos pueden activar estas respuestas.
¿Qué son los flashbacks?
Los flashbacks pueden aparecer dentro del trastorno de estrés postraumático.
Durante un flashback, determinados aspectos de la experiencia pueden sentirse con una intensidad especial.
No se trata simplemente de recordar algo desagradable.
Puede existir una sensación intensa de estar reviviendo elementos de aquello que ocurrió.
Sin embargo, no todas las personas con TEPT experimentan los flashbacks de la misma forma.
Tampoco tener una imagen desagradable o un recuerdo intenso significa automáticamente estar experimentando uno.
Más adelante dedicaremos un artículo específico a los flashbacks y las experiencias de reexperimentación.
Evitación después de una experiencia traumática
Cuando algo provoca mucho sufrimiento, resulta comprensible intentar evitarlo.
Podemos evitar lugares.
Personas.
Conversaciones.
Actividades.
Incluso podemos intentar evitar pensamientos o emociones relacionados con lo ocurrido.
A corto plazo, esta estrategia puede reducir el malestar.
Sin embargo, la evitación también puede reforzar una idea:
“Necesito mantenerme lejos de esto para estar seguro.”
Como consecuencia, algunas personas empiezan a reducir progresivamente sus actividades.
El problema ya no es únicamente aquello que ocurrió.
También aparece todo aquello que ahora necesitamos evitar.
Cambios en pensamientos y emociones
El estrés postraumático también puede influir en nuestra manera de interpretar lo ocurrido, a los demás o a nosotros mismos.
Por ejemplo, pueden aparecer pensamientos negativos persistentes.
También puede existir culpa.
Vergüenza.
Desconfianza.
O dificultad para experimentar determinadas emociones positivas.
Algunas personas sienten que han cambiado después de lo ocurrido.
Otras empiezan a percibir el mundo como un lugar mucho más peligroso.
Por eso, el impacto de una experiencia traumática puede ir más allá del recuerdo concreto.
Estrés postraumático e hipervigilancia
Otra posible manifestación es permanecer especialmente atento a cualquier señal de peligro.
Observamos continuamente lo que ocurre alrededor.
Nos sobresaltamos con facilidad.
Nos cuesta relajarnos.
También podemos sentir que necesitamos controlar el entorno.
Esta respuesta se conoce como hipervigilancia.
Ante un peligro real, estar alerta es útil.
Sin embargo, vivir permanentemente de esta manera genera un gran desgaste.
Por eso, la hipervigilancia será precisamente uno de los próximos temas que abordaremos dentro de este clúster.
TEPT y problemas de sueño
Dormir puede resultar difícil después de determinadas experiencias.
Algunas personas tardan mucho en conciliar el sueño.
Otras se despiertan varias veces.
También pueden aparecer pesadillas.
Además, permanecer en alerta dificulta que nuestro organismo entre en un estado de descanso.
Esto puede crear un círculo complicado.
Dormimos peor.
Estamos más cansados.
Tenemos menos recursos para regular nuestras emociones.
Y, como consecuencia, determinadas situaciones pueden afectarnos todavía más.
Irritabilidad y estrés postraumático
No siempre pensamos en la irritabilidad cuando hablamos de trauma.
Sin embargo, algunas personas se sienten mucho más reactivas después de determinadas experiencias.
Pequeñas situaciones generan respuestas intensas.
Existe menos paciencia.
El organismo parece preparado para reaccionar rápidamente.
Después puede aparecer culpa:
«¿Por qué he reaccionado así?»
Comprender qué está ocurriendo no significa justificar cualquier comportamiento.
Sin embargo, puede ayudarnos a aprender nuevas formas de regular esa activación.
“Sé que estoy seguro, pero no consigo sentirme seguro”
Esta frase resume una experiencia frecuente.
Racionalmente podemos saber que aquello terminó.
Sabemos dónde estamos.
Sabemos que el contexto ha cambiado.
Sin embargo, nuestro cuerpo continúa reaccionando.
El corazón se acelera.
Aparece tensión.
Observamos el entorno.
Nos preparamos para responder.
Existe una diferencia entre saber que estamos seguros y sentir seguridad.
Una parte importante del proceso terapéutico puede consistir precisamente en acercar ambas experiencias.
¿Qué son los desencadenantes en el TEPT?
Un desencadenante es un estímulo que activa una respuesta relacionada con la experiencia traumática.
Puede ser algo evidente.
Por ejemplo, volver a un determinado lugar.
Sin embargo, también puede ser más sutil:
- Un olor.
- Una voz.
- Un ruido.
- Una fecha.
- Una expresión facial.
- Una sensación física.
- Una situación parecida a la original.
A veces sabemos inmediatamente qué ha activado nuestra reacción.
Otras veces no.
Por eso, identificar desencadenantes puede ayudarnos a comprender mejor nuestros patrones.
¿El TEPT aparece inmediatamente después del trauma?
No siempre.
Las reacciones después de un acontecimiento traumático pueden evolucionar con el tiempo.
Por eso, no debemos concluir inmediatamente que cualquier malestar posterior significa que existe un trastorno de estrés postraumático.
El diagnóstico tiene en cuenta diferentes elementos.
Entre ellos están el tipo de exposición, los síntomas presentes, su duración y el impacto que generan.
Por tanto, si existen dudas, una valoración profesional permite entender mejor la situación.
Estrés postraumático y trauma complejo
El TEPT también debe diferenciarse del concepto de trauma complejo.
Cuando hablamos de trauma complejo solemos prestar atención a experiencias repetidas o prolongadas y a sus posibles efectos en diferentes áreas.
Pueden aparecer dificultades relacionadas con las emociones, la percepción de uno mismo o las relaciones.
Si quieres profundizar en esta diferencia, puedes leer:
Trauma complejo: qué es y cómo puede manifestarse.
No necesitamos elegir una etiqueta por nuestra cuenta.
Necesitamos comprender qué dificultades existen realmente.
TEPT y trauma infantil
Las experiencias traumáticas también pueden producirse durante la infancia.
Además, durante esta etapa todavía estamos desarrollando muchos recursos emocionales y relacionales.
Sin embargo, haber vivido una experiencia difícil de pequeño tampoco implica necesariamente desarrollar TEPT.
Si quieres ampliar este tema, puedes leer:
Trauma infantil: cómo puede afectar en la edad adulta.
¿Puede aparecer disociación?
Algunas personas describen experiencias de desconexión.
Pueden sentir distancia respecto a sí mismas o respecto a lo que ocurre a su alrededor.
También pueden aparecer sensaciones de irrealidad.
Sin embargo, la disociación es un fenómeno complejo.
Puede aparecer en distintos contextos y requiere una explicación más amplia.
Por eso tendrá su propio bloque dentro de esta serie sobre trauma.
¿Cómo sé si tengo estrés postraumático?
Leer síntomas puede ayudarnos a reconocer determinadas experiencias.
Sin embargo, no permite establecer un diagnóstico.
Por ejemplo, ansiedad, insomnio, irritabilidad o dificultades de concentración pueden aparecer en numerosos problemas.
Incluso los recuerdos intrusivos necesitan entenderse dentro de su contexto.
Por eso, en lugar de preguntarnos únicamente:
«¿Tengo TEPT?»
puede resultar más útil empezar preguntándonos:
“¿Qué me está ocurriendo y cuánto está interfiriendo en mi vida?”
Después podremos valorar qué explicación encaja mejor.
¿Cuándo puede ser recomendable pedir ayuda?
Puede ser conveniente consultar cuando los síntomas generan un sufrimiento importante o interfieren en tu vida.
Por ejemplo, cuando:
- Los recuerdos aparecen de forma recurrente.
- Evitas cada vez más situaciones.
- Te cuesta sentirte seguro.
- Permaneces continuamente en alerta.
- El sueño se ha deteriorado.
- Algunas emociones resultan difíciles de regular.
- Tus relaciones se están viendo afectadas.
- Determinados recordatorios generan reacciones muy intensas.
No necesitas esperar a encontrarte completamente desbordado para pedir ayuda.
¿Cómo se trabaja el estrés postraumático en terapia?
El tratamiento debe adaptarse a cada persona.
No todas las experiencias son iguales.
Tampoco todas las personas necesitan trabajar exactamente los mismos aspectos.
Desde una Psicoterapia Integrativa, primero podemos comprender qué ocurre actualmente.
Después estableceremos objetivos de manera conjunta.
Podemos trabajar aspectos como:
- Comprender las respuestas relacionadas con el trauma.
- Identificar desencadenantes.
- Desarrollar estrategias de regulación emocional.
- Trabajar la hipervigilancia.
- Abordar determinadas conductas de evitación.
- Revisar pensamientos y creencias.
- Trabajar culpa o vergüenza.
- Recuperar sensación de seguridad.
- Procesar determinadas experiencias cuando sea adecuado.
El proceso debe respetar el ritmo de cada persona.
¿Tengo que contar inmediatamente todo lo ocurrido?
No.
Empezar terapia no significa tener que explicar desde la primera sesión todos los detalles de una experiencia traumática.
Primero necesitamos comprender tu situación.
También puede ser necesario construir recursos.
Además, la relación terapéutica necesita tiempo para desarrollarse.
Hablar de determinadas experiencias puede formar parte del proceso cuando resulte adecuado.
Sin embargo, forzar un relato no convierte automáticamente ese relato en terapéutico.
El ritmo importa.
¿Trabajar un trauma significa revivirlo?
El objetivo no consiste simplemente en volver a experimentar el sufrimiento.
Recordar algo doloroso no es terapéutico por sí mismo.
Necesitamos trabajar de una forma estructurada y adaptada a los recursos de cada persona.
En algunos momentos será más importante comprender.
En otros, regular.
También puede ser necesario reducir evitaciones o revisar determinadas creencias.
Y, cuando sea adecuado, podremos trabajar más directamente con algunos recuerdos.
¿Se puede superar el trastorno de estrés postraumático?
Las personas pueden experimentar una mejoría significativa con un tratamiento adecuado.
Sin embargo, recuperarse no significa necesariamente olvidar.
Tampoco necesitamos conseguir que el recuerdo deje de existir.
Podemos buscar otro tipo de cambio.
Recordar sin sentir que aquello está ocurriendo otra vez.
Recuperar lugares o actividades que habíamos empezado a evitar.
Dormir mejor.
Reducir la alerta.
Comprender nuestras reacciones.
Y recuperar progresivamente áreas de nuestra vida que habían quedado organizadas alrededor del miedo.
Psicólogo para estrés postraumático en Vitoria
Si una experiencia traumática sigue interfiriendo en tu vida, podemos empezar por comprender qué ocurre actualmente.
No necesitamos comenzar dando por hecho que existe un TEPT.
Podemos explorar juntos qué síntomas aparecen.
Qué situaciones los activan.
Qué intentas evitar.
Cómo está afectando a tu vida.
Y qué recursos necesitas desarrollar.
Si quieres conocer con más detalle cómo trabajo este tipo de dificultades, puedes visitar mi página de Psicólogo para trauma en Vitoria.
El peligro terminó, pero tu sistema de alarma puede necesitar tiempo para aprenderlo
Después de una experiencia traumática, protegernos tiene sentido.
El problema aparece cuando necesitamos continuar protegiéndonos de una amenaza que ya no está presente.
Entonces evitamos.
Controlamos.
Permanecemos alerta.
Nuestro cuerpo se prepara.
Y nuestra vida puede hacerse cada vez más pequeña.
Trabajar el estrés postraumático no significa borrar lo ocurrido.
Puede significar conseguir que nuestro sistema de protección aprenda progresivamente una diferencia fundamental:
aquello ocurrió entonces; esto está ocurriendo ahora.
Si una experiencia traumática continúa condicionando tu presente, podemos trabajarlo juntos en consulta en Vitoria-Gasteiz.
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