Introducción
Hay personas que trabajan, cuidan de su familia, salen con amigos e incluso sonríen con frecuencia.
Desde fuera parece que todo va bien.
Sin embargo, por dentro sienten un profundo agotamiento, una pérdida de ilusión constante o la sensación de que viven funcionando «en piloto automático».
Esta realidad recibe habitualmente el nombre de depresión de alto funcionamiento. Aunque no es un diagnóstico clínico oficial, muchas personas se sienten identificadas con esta forma de vivir el malestar.
Precisamente por mantener su rutina, suele pasar desapercibida durante mucho tiempo.
¿Cómo puede sentirse una persona?
Es habitual experimentar:
- Sensación constante de vacío.
- Cansancio físico y mental.
- Falta de ilusión.
- Dificultad para disfrutar.
- Autoexigencia muy elevada.
- Sensación de estar interpretando un papel delante de los demás.
- Pensamientos como «nadie sabe realmente cómo estoy».
¿Por qué cuesta tanto detectarla?
Precisamente porque desde fuera parece que todo funciona.
Las personas del entorno suelen pensar:
«Pero si trabajas.»
«Siempre estás haciendo cosas.»
«No pareces deprimido.»
Esto hace que muchas personas lleguen incluso a cuestionar su propio sufrimiento.
El coste de sostener esa imagen
Mantener durante meses o años una apariencia de normalidad puede resultar muy agotador.
Muchas personas terminan desconectando emocionalmente.
Otras sienten que viven únicamente para cumplir obligaciones.
Y algunas llegan a pedir ayuda cuando ya están completamente desbordadas.
¿Tiene tratamiento?
Sí.
La terapia psicológica puede ayudar a comprender qué está manteniendo ese funcionamiento constante, reducir la autoexigencia y recuperar poco a poco la conexión con las propias necesidades y emociones.
No se trata únicamente de seguir funcionando.
Se trata también de volver a vivir con mayor bienestar.
No tienes que demostrar que estás mal para pedir ayuda
No hace falta dejar de trabajar o tocar fondo para acudir a terapia.
Si sientes que por dentro llevas mucho tiempo sosteniendo un sufrimiento que los demás no ven, pedir ayuda también puede ser una forma de cuidarte.
Puedes conocer más sobre cómo trabajo estos procesos en mi página de Psicólogo para la depresión en Vitoria.
O, si lo prefieres: